Ha pasado un año desde que te vi por última vez y casi cinco meses de nuestra última conversación, que realmente solo fueron unos cuantos mensajes sin algo interesante o importante que decir. Últimamente me cuesta trabajo dormir y en lo único que puedo pensar es en ti y en todo lo que pasamos juntos; lo bueno, lo malo y lo que hicimos mal. Pienso en que si tuviera la oportunidad de volver a estar contigo haría algunas cosas de otra forma, no es que crea que actué mal, pero si me parece que en algunas situaciones pude haber tomado mejores decisiones; sobre todo en un par que, según mi perspectiva, cambiaron la forma en que convivíamos y nos llevaron al rumbo catastrófico que terminó con nuestra relación.

Estos días han regresado mis ganas de verte; me gustaría tanto estar junto a ti, platicar, verte sonreir, admirar tus hermosos ojos y la linda expresión de tu rostro al hablar. Extraño tu pasión por la ciencia y tu carrera, la cual me dijeron regresaste a estudiar. Extraño presenciar las muestras de cariño que tienes siempre con Muffin y el Gato. Extraño escuchar a Imagine Dragons y las canciones que ponías cuando tocaba limpiar nuestro hogar. Extraño oler siempre a vainilla. Extraño escuchar los relatos de tu infancia, de las mascotas que tuviste al crecer y todas esas cosas que marcaron tu existencia. Extraño contarte mi pasado y los traumas que formaron mi ser, extraño como me abrazabas para hacerme sentir mejor. Extraño verte cocinar, probar la deliciosa comida que hacías y lavar los trastes después por que es lo único que yo podía hacer. Extraño cuando ibamos de compras y me quedaba atras de ti solo para admirar tu forma de caminar. Extraño nuestras acrobacias y grabar nuestras ocurrencias en videos extraños que nos hacían reir. Extraño las lecciones de baile que realmente nunca entendí. Extraño ir contigo a Cuernavaca. Extraño hacerte el amor. Extraño dormir a tu lado, abrazarte y sentir tus pies helados recargados en mi pierna; extraño despertar con tu cabello en mi cara. Extraño muchas cosas más, pero sobre todo extraño pasar mis días y noches junto a ti.

Te extraño tanto que el día después de mi cumpleaños decidí escribirte para saludarte y saber cómo estás, creo que mi forma de acercarme estuvo mal planeada porque no respondiste, aun así decidí escribirte un par de veces más y solo me dejas en visto. Me cuesta trabajo entender porqué no contestas mis mensajes, mi ansiedad me hace pensar en miles de escenarios y en todos yo soy el culpable, aún así no creo merecer tu silencio. Siento que me tratas como a los ex novios por los que llegaste a llorar algunas veces cuando estabamos acostados en la cama, me ignoras igual que a esos imbéciles que te hicieron sufrir y sentir mal; y entonces pienso que quizá yo también fui un idiota que no te supo apreciar, pero te aseguro que todo lo que hice durante nuestra relación fue por amor, siempre intenté con todo mi corazón amarte, admirarte y tratar de que te sintieras mejor. Cuidarte durante los últimos meses que pasamos juntos fue dificil para los dos y a pesar de que todo pintaba para terminar mal nunca tuve dudas de mis sentimientos, o de mis motivos para estar junto a ti; todos los días despertaba pensando en como mejorar nuestra vida, lamentablemente no habían muchas opciones y la situación cambió solo para mal y eso es algo que nunca me podré perdonar, debí hacer mucho mas.

Escribo todo esto bajo la luz de la lámpara que me regalaste en navidad y al voltear a verla entiendo que nada de lo que extraño volverá a pasar; las circunstancias nos han cambiado, creo que más a ti que a mi, pero es un hecho que ya no somos los mismos que eramos cuando vivíamos juntos. Hace un par de meses que regresé a la CDMX el estado depresivo y antipático que me caracterizó por años volvió, también regresaron los ataques de ansiedad y pánico que casi me matan en Septiembre de 2019, pero ahora además de eso tengo un miedo intenso de tener contacto humano otra vez; no es por la ridícula pandemia que sigue azotando a la sociedad, es porque cuando llegaste a mi vida decidí abrir una parte de mi ser que había estado cerrada por casi 10 años, es la parte que me permite confiar en alguién más y no creo poder volverla a abrir porque lo único que podré ver ahí dentro es el amor que te tengo a ti, y es que aún te amo y se que siempre te amaré.

Lo triste es que ya no tendré la oportunidad de decirtelo o demostrartelo y se que aunque te vuelva a tener frente a mi nada de lo que diga o haga importará, solo seré un individuo al que conociste en algún punto lejano de tu vida y que quizá ni siquiera recordarás...

Edgardmx © 2020 - 2025
EdgardMX

Cree un sitio web gratuito con Yola