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Las siguientes semanas fueron complicadas, mis ataques de pánico empezaron a ser más comunes, mi sentimiento de hartázgo en el trabajo era cada vez mayor y a pesar de que regularmente me iba bien sentía que ya no podía estar más ahí; esa inestabilidad existencial disminuía notoriamente los días en que podía platicar con Samm.
No entendía porque me traía tanta paz estar con ella pero así era. Lamentablemente esos momentos además de escasos eran breves y se limitaban a conversaciones básicas generalmente relacionadas con trabajo. En ocasiones al disiparse la tranquilidad que me daba su presencia mi mente flotaba hacia zonas
obscuras y destructivas, esa fue la razón inicial de que cada día quisiera estar más tiempo junto a ella, el gran problema era que no sabía como acercarme, aún no encontraba algo que pudieramos tener en común.
A finales de Septiembre tuvimos una reunión para celebrar el cumpleaños de un compañero, no planeaba asistir porque no me sentía bien pero tras su insistencia acepté; no sabía cual era el plan así que llegué al lugar de encuentro sin expectativas.
Estuve a punto de no ir porque uno de los invitados se retrasó, tardó más de media hora en aparecer y cuando al fin llegó resultó que estábamos esperando a alguien más, no nos dijo a quién pero justo en ese momento esa persona se acercaba caminando por el otro lado de la calle, era Samm, al reconocerla mi corazón se detuvo unos segundos, se veía espectacular.
A las compañeras les sorprendió verla porque ninguno de nosotros trabajaba directamente con ella, realmente era obvio porque quien la invitó decía estar enamorado de ella. Era la primera vez que nos veríamos fuera del trabajo e inmediatamente supe que era mi oportunidad, al fin podríamos conocernos mejor. Al llegar nos saludó, subimos al auto y
emprendimos el viaje.
Fuimos a un bar donde Samm trabajó antes de entrar al hotel. En cuanto entramos sus excompañeros la pasaron a saludar, se mostraban muy cariñosos con ella, una de ellas se la llevó y la perdimos de vista un rato pero eventualmente regresó a la mesa con nosotros. Todavía se sabía el speech así que nos empezó a contar acerca de los diferentes
tipos de cerveza, cómo se hacen, con qué se pueden acompañar y un montón de tips bien interesantes; fue genial verla hablar con tanta pasión de algo que me gusta, quedé perplejo y quería saber más de ella pero me sentía intimidado por su increíble vibra. No puedo enfatizar lo suficiente cuan nervioso estaba por tenerla tan cerca, para ocultarlo estuve enviando
mensajes a un amigo con el que planeaba salir a beber más tarde; por momentos sentía la mirada de Samm, de pronto me dijo "convive con nosotros", me quitó mi cel y me empezó a hablar de la cerveza que estábamos tomando, fue algo muy cool. Después me contó de cuando trabajaba en ese bar, luego hablamos de música y eso nos llevó a hablar de tatuajes, hasta les expliqué lo que significan
los que me había hecho unas cuantas semanas atras.
El alcohol empezó a surtir efecto y las conversaciones fluían con gracia, hacía mucho tiempo que no me divertía tanto al estar rodeado de tantas personas. Ya estábamos un poco enfiestados cuando Samm dijo que se tenía que ir porque la estaban esperando en otro lugar, era cumpleaños de una amiga suya; quería seguir platicando con ella así que decidí acompañarla
además no podía dejar pasar la oportunidad de conocer un bar inspirado en Harry Potter y por otro lado de ahí ya quedaba más cerca mi casa.
No recuerdo mucho del trayecto, creo que ya estaba un poco ebrio y las luces de la ciudad me distrajeron. Cuando llegamos al bar nos regañaron porque la festejada estaba sola y llevaba ya un par de horas esperando a sus invitados. En cuanto la saludamos pedimos unos shots para animar la celebración, aunque no eran la gran cosa si estaban pegadores. No duramos mucho ahí pero me acuerdo de que
había un tipito que creímos estaba vendiendo drogas pero no, lo que vendía eran estampitas, si, estampitas! Samm y yo coincidimos en que era algo muy random y perturbador así que nos empezamos a burlar de él. Más tarde, mientras sonaban las canciones que habíamos pedido discutimos acerca de las casas de Hogwarts, por obvias razones ambos nos ubicamos en Slytherin y ubicamos a los demás en las
casas más X del colegio, ambos sonreímos al notar que teníamos algunas cosas en común.
La verdad es que ese bar no era lo que esperábamos así que sugirieron ir a otro lugar, uno donde solo tocan salsa. Dudé unos minutos porque nunca he sido fan de esa música, pero al final decidí ir, estaba cerca así que caminamos. Cuando entramos me sentí como si estuviera en una película de Alejandro Jodorowski,
era perturbador; los primeros segundos que pasé ahí parecían ir en cámara lenta, fue un golpe de realidad en el que la música en vivo, las personas que reían y cantaban en sus mesas mientras otras daban vueltas en la pista de baile y el peculiar olor del lugar hicieron que mi pequeña burbuja rockera se reventara; nunca pensé que pisaría un lugar así,
he visitado algunos bares muy peculiares pero ninguno como este, por cierto, nunca supe cómo se llamaba.
Apenas llegamos a la mesa mis compañeros empezaron a bailar, yo seguía sin entender que rayos pasaba y como no se bailar me dediqué a beber, el Vodka me hizo compañía esa velada. Cuando al fin Samm se tomó una pausa y se sentó junto a mi recordé porqué estaba ahí, platicamos un poco pero nos interrumpió un dude que la invitó a bailar.
Creo que fue porque estaba ebrio pero no podía dejar de verla, seguí con mi mirada todos sus pasos y cada vuelta que daba, estaba como hipnotizado. Un rato mas tarde regresó a mi lado y platicamos más, le pedí que me enseñara algunos pasos y aceptó, mientras estabamos en la pista tratando de bailar, cosa que no logramos por mi falta de coordinación,
me sentí en las nubes, tenerla tan cerca de mi y poder agarrarla de la mano fue algo maravilloso que nunca olvidaré, quería que ese momento durara para siempre, pero terminó la canción y volvimos a nuestros lugares. No mucho tiempo después decidimos que era hora de partir, ya era tarde y mi celular se había quedado sin pila así que Samm me ayudó a pedir un taxi,
no recuerdo mucho porque estaba muy ebrio, pero aun hoy puedo ver una imagen muy clara del momento en que nos despedimos, le pedí que se fuera con cuidado y subí al auto, se supone que me llevaría al metro más cercano pero de alguna forma cambiamos el rumbo y me dejó afuera de mi casa. Cuando por fin llegué a mi cama lo único que podía ver era el hermoso rostro de Samm
y antes de quedarme dormido alcancé a sonreir pensando: "fue una gran noche".
Después de ese día empezamos a pasar más tiempo juntos y gracias a nuestro repentino acercamiento me incluyeron en la lista de sus "pretendientes", la cual estaba constituida por seis individuos, ahora según la opinión pública yo era el séptimo. Algunas compañeras del trabajo decían
que no entendían porqué habían tantos hombres tras ella, quizá lo decían por celos o envidia, no lo se, pero para mi nunca fue dificil saber porqué le gustaba a tantos dudes. Para empezar es super bonita, físicamente es muy atractiva y siempre huele a vainilla, pero lo más maravilloso viene cuando llegas a conocerla y descubres que tiene una personalidad increíble;
estar con ella es genial porque es graciosa y ocurrente, aveces dice cosas que en verdad nunca esperarías e inevitablemente quedas sorprendido, pero también puedes hablar con ella de temas serios y profundos; conversar con Samm es una experiencia fascinante porque es sumamente inteligente, le apasiona la ciencia, sabe muchísimo de muchas cosas y tiene una habilidad extraordinaria
de ver más allá de lo evidente, además siempre está abierta a platicar de cualquier cosa, entonces, una conversación acerca de mascotas puede derivar en temas tan diversos como los diálogos de una película de disney o que te empiece a explicar como está costituido el cosmos y eso es verdaderamente fenomenal.
Los días y semanas pasaban y los comentarios de que me gustaba Samm se seguían esparciendo, yo lo negaba cada vez pero lo cierto es que cuando nos veían interactuar era obvio que había una conexión, creo que en ese momento nosotros aún no la notábamos. De vez en cuando coincidíamos a la hora de la comida y aunque siempre había alguien más la comunicación
solo fluía entre ella y yo, hablábamos de cualquier cosa o nos la pasábamos riendo, era divertido pero al final del día solo eran pláticas efímeras; esa situación se debía a que ella tenía novio y obviamente eso me impedía pensar en intentar algo mas, simplemente eramos amigos.
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