|
G.H.O.S.T
NOVIEMBRE 01, 2021
Samm, hoy desperté pensando en ti, eso ya no es tan común, pero hace dos años fuimos a una fiesta y dorminos juntos por primera vez así que supongo que mi cerebro decidió que es una buena oportunidad para recordar algo que pasó hace ya varios meses.
Curiosamente en esta ocasión no se trata de lo mucho que te extraño y las ganas que tengo de estar junto a ti. No, ahora llegaste acompañada por el único "rival" que nunca pude opacar, no había oportunidad, es decir, quién puede competir contra un recuerdo de alguien que ya falleció.
Y si a eso le sumamos que él era algo así como tu hombre ideal pues menos. Además todo lo que me contaste me hizo pensar que era una buena persona y que realmente merecía todo tu cariño, aún cuando él no te lo dió a ti.
Quiero empezar diciendo que siempre agradecí tu honestidad respecto a este tema y la apertura que tuviste de contarme lo que significó para ti y porqué es tan importante en tu vida. Honestamente cuando me empezaste a hablar de él no consideré que fuera un problema porque me quedó claro que
esa etapa de tu vida había dado forma a una parte de tu personalidad aunque realmente nunca entendí porqué te aferras tanto a su recuerdo.
Con el paso del tiempo me di cuenta de que siempre ibas a comparar lo nuestro con lo que tuviste con él asi que dependía completamente de mis acciones que nuestra relación tuviera el brillo necesario para que dejaras de pensar en él. Considero que estaba logrando el cometido pero cuando vino la pandemia
nuestras vidas cambiaron y fue gracias a la repentina inestabilidad que las comparaciones fueron más severas, obviamente nuestra austera realidad siempre salió perdiendo. Cuando me di cuenta de eso decidí tratar de contactarlo, obviamente no soy un medium ni nada de eso, pero la mente es muy poderosa y hay formas de lograr cosas extraordinarias mediante la meditación.
En esa época yo dormía muy poco, el insomnio era poderoso así que una noche aproveché para adentrarme en mi subconsciente y canalizando tu energía traté de comunicarme con él, debo admitir que no fue fácil, no tenía muchas referencias, solo la foto que mantenías en tu repisa
y tus historias. Pasaron varias horas y cuando pensé que no lo iba a lograr apareció una figura frente a mi, lo primero que me llamó la atención fue que volteó a ver hacia donde tu estabas acostada, no podía ver su rostro con claridad pero si vi sus facciones, mismas que me permitíeron saber que era él,
le pregunté su nombre y confirmó su identidad. Me preguntó que quién era yo y que estaba tratando de hacer, cuando le dije el porqué lo busqué me preguntó si eras tu la que dormía ahí a un lado, le respondi que si. No habló mucho pero sorprendido mencionó que no entendía porqué seguías pensando en él, dijo que lo suyo había sido algo fugaz y que sabía que las cosas no resultaron como tu querías.
Le dije por lo que estabas pasando y le pedí que se te presentara en un sueño y te pidiera que ya lo dejes ir. No se si estará atorado en esta dimensión pero no encuentro otra explicación para haber podido contactarlo.
Se quedó varios segundos más junto a la base de la cama observándote, después me volteó a ver y desapareció. En ese instante abrí los ojos y no había nada a nuestro alrededor, me sentía agotado y un poco nervioso, no sabía si todo eso había ocurrido de verdad o había sido una creación de mi imaginación, me levanté por un poco de agua y
regresé a la cama a dormir.
Todo el día siguiente me sentí cansado y cuando te volteaba a ver te veías confundida, no sabía como tocar el tema así que no dije nada; esa misma tarde me contaste que habias visto a Yanco en tus sueños y cuando mencionaste como iba vestido coincidía con lo que yo vi. Me hablaste de su breve interacción y estuve a punto de decirte lo que había pasado pero no me atreví.
Creí que ahí acabaría todo pero las cosas no siempre salen como uno las planea y a pesar de haber logrado contactarlo el resultado no fue el esperado, de hecho salió peor porque no dejaste de pensar en él y la verdad es que nunca lo vas a hacer.
|
Cree un sitio web gratuito con Yola